viernes, 8 de febrero de 2013

Breve puesta al dia de la relación entre economia y complejidad

Actualidad de la teoría de la complejidad en economía

Por Javier Villanueva[1]

 

Desde la década de 1980 y acentuándose fuertemente en los noventa, hasta llegar con vigor a nuestros días, fue avanzando en el mundo académico de las ciencias económicas una corriente teórica que, aspirando a reemplazar a la llamada “era neoclásica”, fue generando múltiples aportes en varios países e instituciones relacionados con los temas económicos (especialmente en Estados Unidos y Europa). Así, fue también tomando cuerpo el apoyo de revistas creadas para difundir las ideas de la llamada “teoría de la complejidad económica”.

Esta corriente teórica, inspirada inicialmente por los avances realizados, sobre el tema de la complejidad, por las ciencias naturales, biológicas y químicas, con el siempre mencionado apoyo de la computación, dio fuerte impulso a las reflexiones y avances realizados en el área económica. En muchos casos, se suele también hacer referencia a las contribuciones iníciales que realizaron autores tales como el Premio Nobel, Herbert A. Simon.

Definir, en detalle, las argumentaciones sostenidas con referencia a la “complejidad económica” resulta difícil debido a la existencia de múltiples propuestas que sobre el tema se fueron realizando. Sin embargo, en lo que se refiere a los puntos de arranque del referido análisis, existen algunas características básicas que son compartidas por la mayoría de los autores dedicados a reflexionar sobre el tema. En los párrafos que siguen nos referiremos a los puntos de partida de las ideas que nos ocupan.

La forma básica de aproximarse a la “complejidad económica” es recordar que la clave inicial del sistema mencionado es que está relacionado con el examen de  la intrincada interrelación (“conexión”) que sostienen los “agentes económicos” entre sí, aunque por otra parte se diferencian unos de otros (“distinción”). Todo ello, dentro de la “distinción” y del “contexto existente” en el sistema. En suma: Distinción: Se refiere a la variedad y heterogeneidad de los “agentes”. Es decir, las diferentes partes del sistema se comportan y hacen sus estrategias propias.  Los temas relacionados con la teoría

de la “complejidad económica” han ido despertando, hasta el presente la atención de variados y numerosos autores.

para alcanzar sus objetivos. En los límites, el desorden que puede generar la “distinción” puede llevar a la desarmonía y aún al “caos”.

Conexión: Se refiere a que las diferentes partes se comportan en forma variada pero no son totalmente independientes. El conocimiento alcanzado en algunas partes puede influir en las características de los demás. En el límite, se dice que la “conexión” puede conducir al orden.

En síntesis, la “economía compleja” no es un sistema determinístico predecible, sino que es algo dependiente de un proceso siempre en evolución dinámica (nolineal) y lejos del equilibrio. En esta situación, algunos autores ponen énfasis en señalar los problemas de la posible racionalidad que pudieran desarrollar los individuos al calcularse las perspectivas futuras (“no-rational expectations”).

Desde los años ochenta, el Sta. Fe Institute, de New Mexico, USA, fue poniendo énfasis en sostener un caso especial de lo que mencionáramos previamente, al que designarían con el nombre de Sistemas Complejos. Adaptativos (SCA).

Algunos autores han insistido en señalar que esta versión ha sido más ampliamente apoyada en las organizaciones académicas de los Estados Unidos que en las de los países europeos. Los SCA son sistemas dinámicos cuyos agentes diversos activamente tratan de mejorar y son capaces de aprender y de adaptarse a las tendencias favorables del cambiante contexto (interno y externo).

En las secciones previas nos hemos referido sintéticamente a los temas claves de la “complejidad económica”. Además de los temas cubiertos existen numerosos aportes que hacen referencia a situaciones especiales de interés. Por ejemplo R. Geyer[2] examina, desde el punto de vista de la “complejidad” los problemas que pudieran producirse en la integración Europea.

Otros autores hacen referencia a los problemas de la “complejidad” en el globalismo. Refiriéndose a los problemas de la “complejidad” en la gestión empresarial, R.D. Stacey[3] en la llamada “Matriz de Stacey” propone la realización de un gráfico que examina las relaciones posibles entre el grado de

certeza en las decisiones empresariales (eje horizontal del gráfico) y el nivel de acuerdos que se lograra establecer en el grupo (eje vertical). Todo ello en un contexto de “complejidad”.

Como se ve, los temas relacionados con la teoría de la complejidad económica” han ido despertando, hasta el presente la atención de variados y numerosos autores.

 

 

Informes de Economía e Instituciones - Año V - Número 3 – Julio 2012 de la Pontificia Universidad Católica Argentina

 



[1] Doctor en Economía, Profesor de Doctorado de Metodología de la Investigación UCA e Investigador en UTDT y en la Escuela de Economía “Francisco Valsecchi” – UCA.
 
[2] GEYER, Robert (2003) “Europeanisation, complexity and the British Welfare”, University of
Liverpool
 
[3] STACEY, R.D (2002) “Strategic Management and Organisational Dynamics: the Challenge of
Complexity”
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario